Ntra. Sra. de la Soledad

La Sagrada Imagen de Nuestra Señora de la Soledad fue tallada en madera de cedro por el escultor imaginero D. Juan Ventura en 1989. Fueron las aportaciones económicas de las hermanas de aquel entonces las que hicieron posible la adquisición de esta imagen.

Don Mariano de Cruz, rector de la Parroquia de la Sagrada Familia, por aquel entonces Consiliario Espiritual de la Hermandad, procedió a su bendición el 10 de Marzo de ese mismo año.

Iconográficamente representa a la Santísima Virgen María sola tras sepultar el cuerpo muerto de Cristo en la tumba que José de Arimatea había cedido para tal fin. La talla mide 1,70 cm de alto, en candelero para vestir. Con la mirada alta, la cabeza levemente hacia arriba. Los ojos son de cristal, al igual que las seis lágrimas que surcan sus mejillas. Con elegantes y refinados rasgos, exquisito modelado del rostro, su encarnadura es pálida.

En noviembre de 2002 se le sometió a una restauración de su policromía, a cargo del autor de la talla D. Juan Ventura, dándole un color de piel mas morena a la imagen.